Una noche de celebración y música en la ciudad de Mercedes, provincia de Buenos Aires, se tornó en tragedia cuando un joven de 18 años fue asesinado a tiros durante el carnaval. La víctima, Brian Cabrera, recibió disparos en su pecho y en la cabeza alrededor de la 1:00 de la madrugada, mientras una banda se presentaba en el escenario principal ante una multitud que disfrutaba de la segunda noche de los corsos locales.
El ataque se desató tras una discusión entre Cabrera y un hombre mayor. Testigos relataron que el agresor sacó un arma y disparó a quemarropa, provocando el caos en el lugar. Cabrera cayó al suelo, desatando pánico entre los asistentes. A pesar de ser trasladado de urgencia al Hospital Blas Dubarry, las autoridades confirmaron que, a pesar de los esfuerzos médicos, el joven falleció tras sufrir dos paros cardiorrespiratorios.
La rápida respuesta de la policía permitió identificar a los sospechosos gracias a las cámaras de seguridad. En un operativo cerrojo, detuvieron a una mujer de 33 años y a un joven de 19, quien tenía en su poder un arma que se presume fue utilizada en el homicidio. La causa quedó a cargo de la UFI N°2 de Mercedes, que investiga el móvil del ataque, que coincide con el hallazgo de otra joven de 18 años muerta en una zanja en La Plata, en un caso que se investiga como posible abandono tras ser atropellada.
La noticia del asesinato de Cabrera generó una ola de indignación y reclamos de justicia. Familiares y amigos se congregaron en el centro de salud y en las calles de la ciudad, lo que llevó a la intervención del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) para garantizar la seguridad del personal médico. En redes sociales, los ciudadanos expresaron su enojo por la falta de controles y el consumo problemático en las áreas del carnaval.
Entre los reclamos, se sugirió a las autoridades municipales que el carnaval se realice en espacios cerrados, donde se pueda implementar el derecho de admisión, buscando así proteger a las familias y prevenir futuras tragedias.

