En Jujuy, la tensión se palpó este jueves cuando diversos sectores públicos, incluyendo fuerzas de seguridad, docentes y varios gremios estatales, salieron a las calles de San Salvador para exigir una “actualización salarial urgente” al gobierno de Carlos Sadir. La movilización tuvo lugar en la Plaza Belgrano, donde familiares y efectivos retirados de las fuerzas de seguridad denunciaron la existencia de “sueldos VIP” destinados a agentes de “alta jerarquía”, mientras que el personal de menor rango se enfrenta a “sueldos por debajo de la inflación”.
Por su parte, el sector docente también se hizo presente en la protesta. Según información obtenida, todos los sindicatos se unieron a las medidas de fuerza, que incluyeron un paro nacional el lunes pasado. Los docentes denunciaron salarios “precarios” y la falta de posibilidades para discutir nuevas paritarias, lo que genera un clima de descontento en las aulas.
Los trabajadores de la salud, tanto profesionales como administrativos, también se sumaron a los reclamos, demandando mejoras salariales y, en muchos casos, el pase a planta permanente para aquellos empleados que son contratados de forma continua. Este reclamo se vuelve crucial en un contexto donde la estabilidad laboral se ve amenazada.
Adicionalmente, los gremios estatales, junto a organizaciones sociales y espacios de izquierda, manifestaron su rechazo a la reforma laboral y a las políticas de ajuste implementadas por la administración de Sadir, que se alinean con el plan económico del presidente Javier Milei. Este descontento se intensifica por la drástica pérdida de poder adquisitivo que enfrenta la población, exacerbada por la inflación.
La situación se complica aún más por la lucha histórica relacionada con la explotación de litio y los derechos de los pueblos originarios, lo que añade una capa de complejidad a los reclamos sociales. La combinación de estos factores genera un clima de incertidumbre y movilización que podría tener repercusiones significativas en el futuro cercano.

