En el corazón de Parque Patricios, la situación se tornó caótica cuando un grupo de vecinos se opuso al ingreso de una retroexcavadora, generando un clima de tensión palpable en la zona.
Los damnificados, que se habían congregado para manifestar su descontento, intentaron bloquear el acceso de la maquinaria, lo que derivó en enfrentamientos con la Policía. La escena se volvió intensa, con gritos y empujones mientras los residentes defendían su territorio.
Este episodio refleja la creciente frustración de los vecinos, quienes sienten que sus reclamos no son escuchados. La retroexcavadora, enviada para realizar trabajos en la zona, se convirtió en el símbolo de un conflicto más amplio entre las autoridades y la comunidad.
Los residentes argumentan que las obras no solo afectan su calidad de vida, sino que también ignoran las verdaderas necesidades del barrio. La Policía, por su parte, intentó mantener el orden, pero la situación se complicó rápidamente a medida que los manifestantes se mostraron cada vez más decididos a resistir.
La jornada culminó con un fuerte despliegue policial y la promesa de las autoridades de dialogar con los vecinos, aunque muchos se mostraron escépticos respecto a la efectividad de estas promesas. La comunidad de Parque Patricios se mantiene en alerta, dispuesta a defender sus derechos ante lo que consideran un atropello por parte del gobierno local.

