En un clima tenso por el arranque irregular en el Torneo Apertura, los alrededores del Cilindro de Avellaneda se llenaron este sábado de mensajes de apoyo a Gustavo Costas, el entrenador de Racing, justo antes del enfrentamiento contra Argentinos Juniors. Los hinchas, en un gesto contundente, mostraron su respaldo a través de banderas y pintadas que se podían observar desde temprano en los accesos al estadio y en diversos puntos cercanos al Juan Domingo Perón.
La consigna más repetida, con fuerza y claridad, fue: “Con Costas no se jode, es de Racing de verdad”. Esta frase no solo reafirma el apoyo al actual director técnico, sino que también resalta su sentido de pertenencia y el lazo histórico que mantiene con la institución. Este mensaje directo busca frenar las críticas que comenzaron a surgir tras las primeras fechas del campeonato, donde el equipo no cumplió con las expectativas.
El inicio del Torneo Apertura fue complicado para Racing, que mostró falencias en su funcionamiento colectivo, irregularidad en el rendimiento y dificultades para mantener resultados positivos. Esta situación provocó impaciencia entre los aficionados, que rápidamente dirigieron su mirada hacia el cuerpo técnico, a pesar de que el proceso apenas comenzaba.
El respaldo de los hinchas surge como una respuesta a este ambiente de tensión. Para muchos, Costas es mucho más que un simple entrenador; representa identidad, compromiso y pertenencia. Su historia vinculada al club, tanto como jugador como en otros roles, pesa en la consideración de aquellos que creen que la situación deportiva actual no debe eclipsar su trayectoria ni la intención de construir un proyecto sólido con raíces en Racing.
Este gesto de apoyo también envía un mensaje claro a la dirigencia y al plantel. La intención de respaldar al DT busca mantener la estabilidad en un contexto donde los resultados son primordiales y los tiempos se acortan. El partido contra Argentinos Juniors se presenta como un punto de inflexión, no solo por lo que pueda suceder en el marcador, sino por la respuesta futbolística que el equipo pueda ofrecer.
Costas llega al compromiso con la presión de saber que el margen es escaso, pero también con la certeza de que cuenta con un respaldo explícito en las tribunas. El desafío ahora será convertir ese apoyo en una reacción dentro del campo de juego, mejorar el rendimiento y comenzar a encaminar un torneo que, hasta el momento, se presenta cuesta arriba. Mientras tanto, el mensaje de apoyo quedó plasmado en las paredes del Cilindro y en el ambiente previo al encuentro: en Avellaneda, una parte significativa de Racing se plantó y dejó en claro que, al menos por ahora, el entrenador no se toca.

