El crimen de Eugenia Carril, una estudiante de 18 años que fue atropellada y asesinada en La Plata, ha conmocionado a la sociedad. El principal sospechoso, un pintor de 41 años llamado Julio Cornelio Guerra Torres, de nacionalidad peruana, se presentó a trabajar en una vivienda en Parque Sicardi horas después de cometer el delito, como si nada hubiera sucedido.
Fuentes policiales confirmaron que el acusado estuvo prófugo durante más de 24 horas, pero la presión social lo llevó a entregarse en la DDI La Plata, situada en 1 y 59. Según un investigador, el sábado por la mañana, Torres acudió a una casa para realizar un trabajo de pintura y solicitó un pago anticipado de un millón de pesos, monto que cobró antes de permanecer en la clandestinidad.
Durante la madrugada del domingo, la Policía realizó varios allanamientos en domicilios de personas cercanas al imputado, pero no lograron dar con él. Sin embargo, alrededor de las 11:00, encontraron su vehículo, una Chevrolet Meriva, estacionada en 5 y 57. Este caso quedó bajo la responsabilidad del fiscal Fernando Padovan, quien lidera la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) número 12 de La Plata. Este lunes, se prevé que el fiscal indague al detenido en sede judicial.
Los cargos que enfrenta Torres son graves: homicidio culposo agravado por conducción automotor y por haber abandonado a la víctima sin prestarle auxilio, de acuerdo con el artículo 84 bis del Código Penal. Además, el vehículo involucrado en el accidente está registrado en Chubut y presenta múltiples infracciones.
Este caso ha generado un fuerte clamor en la comunidad, que exige justicia por la joven que perdió la vida de manera tan trágica. La sociedad espera que las autoridades actúen con firmeza y que se haga justicia en este lamentable suceso.

