El embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, confirmó este martes que aproximadamente 200 turistas argentinos se encuentran varados en ese país debido al cierre de los cielos, que impide la salida de vuelos ante el riesgo de ataques con misiles provenientes de Irán. Wahnish destacó que desde el sábado, cuando estalló el conflicto, se han lanzado sobre Israel alrededor de 650 misiles, lo que obliga a la población a estar constantemente alerta a las alarmas y buscar refugio en los lugares más cercanos.
El diplomático argentino relató que pasa la mayor parte del tiempo en el refugio de su residencia. "Estamos aquí abajo con mi familia y hasta dormimos en este lugar porque las sirenas de alarma suenan con frecuencia", explicó. En total, hay cerca de 100.000 argentinos residiendo en Israel, además de los mencionados turistas que están atrapados en el país por la clausura de los aeropuertos, según sus declaraciones radiales.
Para la embajada argentina en Israel, la prioridad es brindar apoyo y seguridad a todos los argentinos en la medida de lo posible, dentro de este contexto de guerra que se vive. Wahnish indicó que el Gobierno israelí recomienda a la población mantenerse siempre cerca de algún refugio. Sin embargo, muchos que intentan abandonar el país están realizando un viaje terrestre de cuatro horas hacia el sur con el objetivo de cruzar a Egipto y tomar un vuelo hacia otro destino. "No es oficialmente recomendable, ya que ese trayecto terrestre conlleva un alto riesgo debido a la posibilidad de bombardeos y es, además, traumático", agregó.
El embajador explicó que si suena la alarma y una persona se encuentra en la vía pública, debe detener su vehículo y correr hacia un refugio. Detalló que "cada misil mide entre 14 y 19 metros de largo y lleva entre 600 y 1.100 kilogramos de explosivos". Para poner esto en perspectiva, comparó que en el atentado a la AMIA en 1992 en Buenos Aires se utilizaron 275 kilos de explosivos, lo que significa que los misiles actuales tienen cuatro veces más potencia explosiva.
En relación a la visita que el presidente Javier Milei tiene programada a Israel para el 20 de abril, el embajador evitó hacer pronósticos sobre posibles cambios o cancelaciones. "Quiero creer que para esa fecha ya estaremos en otra situación, con otra estabilidad. Me parece que esto no puede prolongarse mucho más", opinó.

