En Venezuela, un total de 17 presos políticos recuperaron su libertad en el contexto del proceso de Amnistía, según lo comunicó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Este anuncio se realizó el 14 de febrero y marca un avance significativo en la situación de los derechos humanos en el país sudamericano.
Rodríguez especificó que los reclusos liberados estaban detenidos en un centro conocido como Zona 7. En su declaración, enfatizó: "El objetivo es continuar esta ruta de paz para la construcción democrática entre hermanos". Estas palabras reflejan un esfuerzo por fomentar un clima de reconciliación y diálogo en una nación profundamente dividida.
Las excarcelaciones se producen en un momento crucial, ya que los legisladores se preparan para debatir el proyecto de ley denominado Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática y la Paz. Este proyecto busca ofrecer un marco legal que promueva la convivencia pacífica entre los ciudadanos y que permita la reintegración de aquellos que han sido perseguidos por razones políticas.
De acuerdo con información proporcionada por la agencia de noticias Xinhua, alrededor de 900 personas han sido beneficiadas por esta medida de amnistía, lo que representa un cambio significativo en la política del gobierno de Nicolás Maduro, quien ha enfrentado críticas internacionales por su manejo de la oposición y la represión de disidencias.
Estas liberaciones se enmarcan en un contexto donde el país ha estado bajo el escrutinio de organismos internacionales, que han exigido el respeto a los derechos humanos y la liberación de los presos políticos como condición para avanzar en el diálogo nacional. La Ley de Amnistía se convierte en un paso fundamental para lograr un clima de paz y estabilidad en Venezuela, donde la polarización política ha generado tensiones profundas entre distintos sectores de la sociedad.

