Los sindicatos están exigiendo al peronismo que presente un plan claro para el desarrollo industrial del país. La propuesta fue impulsada por Sergio Escalante, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA). Este sindicato forma parte de la Confederación de Sindicatos Industriales (CSIRA), un espacio donde se debaten las estrategias para el modelo económico nacional.
Escalante afirmó que "contamos con técnicos y científicos altamente capacitados, gracias a la universidad pública. Es fundamental aplicar ese conocimiento en áreas donde ya poseemos ventajas competitivas. La industria alimentaria es un claro ejemplo de ello. Debemos impulsar miles de pequeñas y medianas empresas (pymes), enfocarnos en la exportación de alimentos gourmet, que ofrecen rentabilidad y pueden generar salarios más dignos. Sin embargo, el modelo actual premia la exportación de ganado en pie, una práctica que data de hace un siglo, cuando no existían frigoríficos. Como resultado, hoy un salario mínimo apenas alcanza para comprar diez pizzas, menos de media pizza por día".
En sus declaraciones a la prensa, Escalante también destacó la importancia de movilizarse para evitar que la reforma laboral sea aprobada por la Cámara de Diputados. En caso de que se concrete, aseguró que la primera acción del peronismo en su campaña deberá ser la derogación de la misma. "El mismo 10 de diciembre de 2027, se deroga por decreto y luego se busca la validación del Congreso", enfatizó.
El líder sindical también abordó el tema del trabajo a través de aplicaciones, que ha contribuido a la disminución de las tasas de desocupación, según reportes de la Agencia Noticias Argentinas. "Aquellos que trabajan para Uber, después de tres años, terminan con el auto en condiciones deplorables y sin posibilidad de crédito para renovarlo, ya que sus ingresos no son suficientes para afrontar las cuotas. Si todos somos choferes, ¿quién va a solicitar un viaje? ¿dónde van a trabajar los pasajeros, de qué vivirán?", cuestionó.
Escalante, quien recientemente negoció indemnizaciones con Lamb Weston, empresa que cerró su planta en Munro, criticó duramente el modelo económico del gobierno actual, al que calificó de "reprimarizador", ya que favorece la actividad extractiva de unos pocos commodities, como hidrocarburos, minería, litio y soja, así como los servicios financieros, perjudicando al resto de la economía. "La principal víctima de este modelo es la industria", sentenció.
El sindicalista advirtió que este enfoque no es sostenible en un país con un desarrollo medio y 50 millones de habitantes como Argentina, ya que genera escasas oportunidades laborales y deja a una gran parte de la población fuera del sistema. "Este modelo puede funcionar en Nueva Zelanda, que tiene 5 millones de habitantes, o en Chile, con 18 millones. En Perú, que cuenta con 35 millones, ya no es efectivo. ¿Cómo puede funcionar en un país de 50 millones si, además, ya fracasó en el pasado?", se preguntó Escalante.

