El Gobierno argentino se encuentra en una situación de expectativa tras el regreso del gendarme Nahuel Gallo al país. Aunque no hay una fecha establecida para un encuentro entre el presidente Javier Milei y Gallo, se considera que la reunión podría llevarse a cabo en el futuro. Gallo, quien estuvo 448 días detenido en Venezuela por órdenes del régimen de Nicolás Maduro, merece un tiempo para reunirse con su familia antes de cualquier compromiso oficial. Una fuente del Gabinete afirmó: “En algún momento va a ocurrir la reunión, pero ahora tiene que estar con su familia”.
En la Casa Rosada, la estrategia es clara: no quieren apresurar los tiempos. Prefieren que Gallo se adapte a su regreso y disfrute de un tiempo de calidad con sus seres queridos antes de iniciar los contactos necesarios. Mientras tanto, la jefa de bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, anunció la convocatoria a la Cámara de Senadores, aunque aún no se ha fijado una fecha o hora para la misma. Bullrich formó parte de la delegación del Poder Ejecutivo que recibió a Gallo en el aeropuerto de Ezeiza, junto a la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el canciller, Pablo Quirno.
La liberación de Gallo generó una fuerte emoción, especialmente reflejada en un emotivo posteo de su esposa. Sin embargo, la situación no está exenta de polémicas, especialmente en lo que respecta a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Desde Balcarce 50, las autoridades del Gobierno siguen de cerca las interacciones de la AFA con los vestigios del régimen de Maduro y están considerando la posibilidad de llevar a cabo acciones judiciales contra la entidad futbolística.
Las tensiones aumentan al revelarse que los chavistas habían manifestado que no deseaban otorgar una victoria ni a Donald Trump ni a Milei, optando por entregar a Gallo a través de una “tercera vía”, que fue la AFA. Un miembro de la mesa chica del Gobierno declaró: “Van a tener que explicar su vínculo con el régimen. Tapia había solicitado autorización para extender su viaje y el juez se la denegó. Sabíamos que estaban interferiendo en las negociaciones”.
Además, algunos analistas sugieren que podría haber denuncias contra la AFA por delitos de sedición y traición a la patria, argumentando que una organización no gubernamental no debería intervenir en un país bajo un régimen que catalogan como “dictadura narcoterrorista”.
La presión de aliados como Italia, Estados Unidos y España también juega un papel clave en esta situación, y las acusaciones contra Tapia por “arrogarse” funciones de funcionario público y buscar una imagen favorable para ganar apoyo social no cesan. “Independientemente de quién hizo de delivery, si no fuera por la presión de Italia, España y Estados Unidos, no estaríamos como estamos”, concluyeron.

