El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, denunció este domingo que existen amenazas dirigidas a legisladores peronistas que decidan apoyar la reforma laboral. Aseguró que, de seguir con esta postura, podrían enfrentar la intervención del Partido Justicialista en sus provincias, tal como ocurrió anteriormente en Salta, Misiones y Jujuy.
En una entrevista en televisión, Sáenz expresó: “Hay gobernadores, senadores y diputados que han recibido amenazas, diciéndoles que les iban a intervenir el Partido Justicialista en sus distritos, dependiendo de cómo votaran ese día los legisladores, siendo que el PJ es la única herramienta electoral que poseen en sus provincias”.
Las declaraciones del mandatario se producen en el marco de su enfrentamiento con la conducción nacional del Partido Justicialista, liderada por Cristina Kirchner. Este conflicto se intensificó a finales de diciembre, cuando la senadora jujeña Carolina Moisés fue sancionada por respaldar el Presupuesto 2026. Moisés, junto a otros legisladores como Guillermo Andrada de Catamarca, Sandra Mendoza y Jesús Rejal de La Rioja, y Fernando Salino de San Luis, forma parte del bloque Convicción Federal, que a su vez integra el interbloque justicialista presidido por José Mayans, vicepresidente del PJ nacional.
Sáenz continuó: “Las retóricas intransigentes no protegen al trabajador, sino que defienden los privilegios de quienes están en la política y de los representantes de los trabajadores. Pero yo represento a todos los salteños”. Además, agregó: “Amenazan con la intervención si no votan en contra de la reforma laboral. Les quitan la herramienta electoral que tienen”.
El gobernador también subrayó: “Es muy complicado trabajar en estas condiciones. Cuando deben votar, los aprietan, los amenazan. ¿Realmente queremos continuar con esta ley laboral? No funciona, no genera empleo, y cada vez hay más trabajo precario”.
Sáenz aprovechó la oportunidad para exigir al Gobierno nacional definiciones sobre el capítulo fiscal del proyecto de reforma laboral, que ha sido cuestionado por varios mandatarios provinciales. “Queremos que nos escuchen. La culpa de que la macroeconomía esté bien, pero la microeconomía no funcione, no es de los gobernadores. La caída del consumo es real”, afirmó.
El mandatario indicó que desde el viernes las provincias aguardan una respuesta de la Casa Rosada sobre el esquema fiscal de la iniciativa, especialmente en lo que respecta a la eliminación del impuesto a las Ganancias para grandes sociedades, que impacta directamente en la coparticipación. “No aceptamos el capítulo de Ganancias, ha disminuido la recaudación, ha caído la coparticipación, y nosotros estamos presentando alternativas”, concluyó.

