El senador nacional Mariano Recalde volvió a ser protagonista en la arena política tras una declaración que encendió el debate: “Los vamos a investigar y cuando volvamos al gobierno los vamos a meter presos”. Esta frase, pronunciada durante el tratamiento de la reforma laboral en el Senado, generó un inmediato cruce con sectores oficialistas que interpretaron sus palabras como una amenaza.
Durante su intervención, el legislador del bloque Justicialista rechazó de manera contundente el proyecto que impulsa el Gobierno. Cuestionó la falta de fundamentos en las intervenciones de los senadores oficialistas, afirmando que “fueron muy escuetas y expresaron muy pocas cosas que consideran beneficiosas”. Recalde también destacó que la iniciativa “no está pensada para generar trabajo” y recordó que reformas similares se implementaron en las últimas décadas sin resultados positivos.
El senador no se detuvo ahí, sino que apuntó contra algunos cambios específicos del texto, como la posibilidad de fraccionar las vacaciones mediante un acuerdo entre empleador y trabajador. “Todos se quieren ir 14 días”, ironizó, dejando claro su descontento con la propuesta. En otro momento de su discurso, aseguró que la ley “vuelve a la redacción de 1929” y criticó los intentos de modificar el esquema de la jornada laboral de ocho horas, una de las conquistas más significativas del movimiento obrero.
Las declaraciones de Recalde intensificaron la tensión en una sesión ya marcada por fuertes cruces políticos. Desde el oficialismo cuestionaron el tono de sus palabras, mientras que desde la oposición defendieron su derecho a expresar una postura crítica frente a un proyecto que, según ellos, representa un retroceso en materia de derechos laborales.
En este contexto, la figura de Recalde se erige como un referente de la resistencia ante lo que considera un ataque a los derechos de los trabajadores. Su discurso resuena en un momento donde la política laboral es un tema candente y donde la oposición busca posicionarse firmemente contra las reformas que, a su juicio, perjudican al sector laboral.

