Durante la inauguración de la Argentina Week en Nueva York, el presidente Javier Milei lanzó duras críticas hacia Paolo Rocca, CEO de Techint, y Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate, a quienes calificó de "empresarios prebendarios". En su discurso, Milei no escatimó en palabras al referirse a la corrupción en el país, afirmando que "tenemos gente mala, pero además creativa para el mal". El mandatario reconoció haber tenido enfrentamientos directos con Rocca y Madanes, pero argumentó que, al no haber una figura visible que pudiera ser atacada, se vio limitado en sus acciones.
El presidente enfatizó que tanto Rocca como Madanes, en complicidad con políticos corruptos, han perjudicado a numerosos argentinos. "Se terminó la política corrupta. ¿Quién está a favor de la corrupción?", cuestionó, mostrando su disposición a hacer estas incómodas preguntas en búsqueda de un futuro mejor para el país.
Milei defendió su política de apertura de importaciones, asegurando que beneficiará a "millones de argentinos" aunque signifique un golpe para los intereses de los empresarios mencionados. "Hay un problema asignativo. Están distorsionando los precios relativos, produciendo algo que no debería. Si abren, ahora van a poder comprar a 100", advirtió, anticipando que aquellos sectores que no se adapten enfrentarán pérdidas y posiblemente desaparecerán.
Asimismo, recordó un episodio en el que un empresario amenazó al Gobierno con despedir a 900 trabajadores si no se levantaban las restricciones. "Un día antes de que la reforma laboral fuera tratada en el Congreso, nos tiró a los 900 trabajadores en la calle. No es un juego de niños. Lo que va a ocurrir es que las personas ahora van a ahorrar y podrán gastar en diferentes sectores de la economía", agregó.
El presidente también cuestionó la defensa de ciertos políticos hacia el sistema actual, sugiriendo que esto se debe a la corrupción que lo sustenta. Recordó cómo los Kirchner, al insultar a Rocca, no lo hacían por odio, sino porque estaban en negociaciones corruptas. "Cuando peleo, peleo por el bienestar de los argentinos. Una política puede ser eficiente en lo económico, pero injusta, y eso no debería ser aceptado", subrayó.
Además, Milei se mostró firme en su postura sobre la libertad individual, afirmando: "Si me gano mi dinero justamente, ¿quién carajo es el político para decir en qué puedo gastarlo y en qué no? Es un cercenamiento en la libertad, y si la consecuencia de ellos es una barrera comercial, es un robo".
En un momento de su discurso, el presidente agradeció a su hermana, Karina Milei, por su labor en la política interna y por el rendimiento electoral de La Libertad Avanza. Aseguró que, en condiciones normales, se habría logrado un triunfo en primera vuelta si las elecciones fueran presidenciales y destacó que le han quitado al peronismo la mayoría en ambas cámaras del Congreso.
"Estamos implementando reformas que nunca se habían logrado. Vaya que políticamente funciona, gracias Jefe", enfatizó. Al finalizar, Milei expresó su confianza en que "los buenos vamos a ganar", y subrayó que, incluso en la actual coyuntura, Argentina mejora sus términos de intercambio. "Hacer las cosas bien paga", concluyó, reafirmando su determinación de erradicar el kirchnerismo y el populismo de la política argentina. También mencionó a varios ministros por su desempeño, destacando la labor de Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado), Sandra Pettovello (Capital Humano) y Mario Lugones (Salud). A excepción de Pettovello, el resto del Gabinete se encontraba presente en la Argentina Week.

