El presidente Javier Milei realizó su debut en el Consejo de Paz fundado por el mandatario estadounidense Donald Trump, ofreciendo un discurso breve pero contundente en la jornada inaugural de este organismo en Washington D.C.. Durante su intervención, el jefe de Estado argentino expresó su respaldo a la iniciativa de Trump y anunció que los Cascos Blancos de Argentina estarán disponibles para colaborar con el nuevo consejo.
Milei comenzó su alocución afirmando que "la nueva Argentina ha adoptado una postura clara en política exterior: defendemos de manera inquebrantable el derecho a la vida, la libertad, la propiedad y las instituciones que de ellas derivan, así como la igualdad ante la ley, la libertad de expresión y el libre comercio". En este sentido, subrayó que "la defensa de estos derechos no es negociable, es un prerrequisito para la paz". Sin embargo, advirtió que "no todos los actores internacionales operan bajo las mismas reglas; hay quienes desestiman esos derechos, los pisotean y se benefician de lo que otros respetan".
El presidente argentino enfatizó que "frente a estos actores, la buena voluntad no es suficiente. Requerimos instituciones con la voluntad y capacidad necesarias para hacer cumplir las normas. La paz duradera no se edifica sobre consensos que claudican en lo esencial, sino sobre la determinación de defenderla".
En su discurso, Milei explicó la razón por la cual Argentina se involucra en este consejo que desafía a la Organización de las Naciones Unidas (ONU): "Lo hacemos por la convicción de que la paz demanda decisiones políticas firmes y una estructura institucional capaz de sostener soluciones reales a largo plazo". Recordó que Trump ha dado un ejemplo claro al mediar en el acuerdo de paz en Gaza, el cual fue ratificado posteriormente por la resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU.
El presidente argentino declaró que "el Consejo de la Paz surge como una manifestación de ese liderazgo, con el mandato de implementar un plan de pacificación y reconstrucción, así como los mecanismos necesarios para llevarlo a cabo, incluyendo una fuerza internacional de estabilización". En esta fase inicial, Argentina se mostró dispuesta a aportar, ofreciendo la colaboración de sus Cascos Blancos, destacando que su experiencia en operaciones de paz es un activo valioso que se pone a disposición de la fuerza de estabilización.
Para concluir, Milei reafirmó su creencia en una diplomacia que asume riesgos en pos de la paz, así como en un liderazgo que enfrenta desafíos complejos con determinación, como el del presidente Trump. "La única paz que vale la pena construir es aquella que se fundamenta en los derechos innegociables del ser humano. El Consejo de la Paz proporciona un marco para avanzar en esta dirección, y Argentina lo respalda".

