El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, expresó este miércoles que la reforma laboral que promueve el Gobierno nacional es, en sus palabras, "una burla". Aseguró que esta iniciativa busca "igualar para abajo", lo que implica llevar a quienes actualmente tienen derechos laborales al mismo nivel que aquellos que no los poseen. Según Kicillof, calificar a esta reforma como modernización es un insulto, ya que no se busca mejorar la situación de los que están en la base de la pirámide social sin derechos, sino que se pretende reducir los beneficios de quienes están en una mejor posición.
El mandatario, quien también es el nuevo presidente del Partido Justicialista bonaerense, consideró que el proyecto que el oficialismo intenta aprobar en el Senado Nacional es una propuesta que ya se había planteado durante la dictadura, pero que no logró concretarse ni siquiera en democracia. "Está comprobado que las leyes de flexibilización laboral no generan empleo. Esta es una ley de estilo de los años '90, que ya hemos visto en múltiples ocasiones, y que nunca ha resuelto el ciclo de empleo y desempleo en Argentina", añadió.
Kicillof argumentó que el proyecto del Gobierno se basa en una premisa falsa: la idea de que no hay contrataciones porque es complicado despedir a los trabajadores. "Facilitar y abaratar los despidos no crea empleo, ya que tenemos un programa económico desastroso", enfatizó. Además, destacó que desde la llegada de Javier Milei al Gobierno, se han producido aproximadamente 270.000 despidos, y esto ocurre bajo las leyes laborales actuales, lo que lo lleva a cuestionar de qué están hablando realmente.
El gobernador también admitió la necesidad de modernizar las leyes laborales, especialmente para adaptarse a nuevas modalidades de trabajo, como es el caso de los trabajadores de plataformas, quienes se encuentran atrapados en regímenes que carecen de derechos. "Estos trabajadores terminan laborando hasta 12 horas y no reciben ni siquiera un salario mínimo. Si sufren un accidente, no hay cobertura para ellos", manifestó.
Por otro lado, Kicillof criticó la afirmación del oficialismo sobre la supuesta judicialización excesiva entre empleadores y empleados en relación a los despidos. "Hablan de la industria del juicio, pero al observar las estadísticas, en comparación con la cantidad de trabajadores y los despidos actuales, no encontramos una gran judicialización", afirmó. Recordó que durante la pandemia se implementó una medida contraria a la reforma que ahora se propone, que fue la incorporación de una doble indemnización para despidos sin causa. "Esa fue una de las épocas en las que se creó más empleo", ironizó.

