El proyecto de reforma del sistema penal juvenil llegó este lunes a la Cámara de Diputados, tal como confirmó la Agencia Noticias Argentinas. La iniciativa será analizada en comisión el miércoles y se discutirá en el recinto el jueves. Este proyecto es el mismo que obtuvo dictamen en 2025, aunque el Gobierno nacional incorporó un aspecto fundamental: el mecanismo de compensación de fondos entre la Nación y las provincias para su financiamiento.
La propuesta tiene como objetivo reducir la edad de imputabilidad en Argentina de 16 a 13 años. Para ello, plantea un régimen especial que incluye medidas “socioeducativas y penas alternativas”, además de eliminar la posibilidad de imponer condenas de reclusión perpetua. También establece un límite de 20 años de condena para los menores.
En este marco, los adolescentes de 14 años o más que cometan delitos graves podrían enfrentar penas similares a las de los adultos, con un máximo de 15 años, aunque no serían recluidos en cárceles comunes. Para aquellos delitos que tengan penas menores a 3 años, o hasta 10 años sin violencia grave, se priorizarán medidas con un enfoque social y educativo, que incluyen la libertad asistida y la realización de tareas comunitarias, en lugar de la prisión efectiva.
Desde el Ejecutivo Nacional, afirmaron que esta iniciativa busca poner fin a la denominada “puerta giratoria”, que permite la constante entrada y salida de menores en el ámbito delictivo. Además, se busca sancionar delitos cometidos por jóvenes de 16 años, quienes actualmente gozan de impunidad bajo la ley vigente (22.278).

