El oficialismo, en conjunto con aliados y miembros de la oposición dialoguista, logró avanzar en la Cámara de Diputados con un dictamen favorable para la creación de un nuevo régimen penal juvenil. Este proyecto, que reduce la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, fue respaldado en un plenario de comisiones. Laura Rodríguez Machado, presidenta de la comisión de Legislación Penal, comunicó que el despacho de mayoría contaba hasta el momento con 75 firmas.
La iniciativa se dirige ahora hacia el recinto de la Cámara baja, donde se votará en una sesión especial programada para mañana a partir de las 11 horas. El dictamen de mayoría recibió el apoyo de bloques como La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Provincias Unidas, Innovación Federal, Independencia, Producción y Trabajo, y el MID. Sin embargo, Unión por la Patria y el Frente de Izquierda se opusieron y expresaron críticas contundentes.
Además de la polémica reducción de la edad de imputabilidad, el régimen propuesto contempla una serie de sanciones alternativas a las penas privativas de libertad. Este sistema establece que los menores no deben ser recluidos junto a adultos y promueve medidas de resocialización. El proyecto también excluye la posibilidad de condenas a reclusión perpetua, limitando las penas para menores a un máximo de 15 años. Para delitos con penas inferiores a 3 años, no se contemplan penas de prisión, mientras que para aquellos delitos que no causen muertes o lesiones graves y cuenten con penas entre 3 y 10 años, se priorizan sanciones de carácter social y educativo.
Un cambio significativo en el dictamen fue la inclusión de financiamiento, una exigencia de los legisladores dialoguistas, que garantiza la implementación efectiva del régimen penal juvenil. Se destinarán más de 20 mil millones de pesos a la Defensoría General y más de 3 mil millones de pesos al Ministerio de Justicia.
El debate en el plenario de comisiones fue intenso, marcado por intercambios acalorados entre los diputados. Juan Grabois, de Unión por la Patria, confrontó al libertario Manuel Quintar, quien defendía la propuesta de bajar la edad de punibilidad. Grabois pidió que se esperara la llegada de todos los legisladores antes de iniciar el debate, lo que llevó a Quintar a responder con un tono desafiante.
Victoria Tolosa Paz, diputada nacional de Unión por la Patria, calificó el régimen penal juvenil actual como “vetusto” y “atrasado 100 años”. Sin embargo, criticó el proyecto del oficialismo, argumentando que se encontraba “a la derecha de la derecha” y acusó al gobierno de tener una obsesión con el castigo. Anunció que su bloque presentará un dictamen alternativo, que se aleja del “mamarracho” que propone el Poder Ejecutivo.
Silvana Giudici, diputada de La Libertad Avanza, respondió a Tolosa Paz, afirmando que “nadie habla de un castigo vengativo o de privar derechos”. Apeló a la experiencia de Chile, donde la reducción de la edad de imputabilidad a 14 años resultó en una disminución del 28% en la tasa de reincidencia juvenil, según datos oficiales.
Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, cuestionó la idea de que “delito de adulto, pena de adulto” sea un planteo válido, considerándolo “marketinero y falso”. Subrayó que la discusión sobre la edad de punibilidad debe considerar que los jóvenes son sujetos en desarrollo. Criticó la tendencia a individualizar la responsabilidad, lo que oculta desigualdades sociales profundas.
Bregman también resaltó que la participación de niños y adolescentes en delitos es “absolutamente menor” y que no existe una ola delictiva juvenil. Según ella, lo que se observa es un régimen cada vez más decadente, donde el gobierno busca aumentar el poder punitivo del Estado. Afirmó que “los únicos que van a llenar cárceles o institutos van a ser los hijos de la clase trabajadora, porque a los hijos del poder no se los toca”. Finalmente, concluyó con un llamado a no asociar constantemente la pobreza con el delito.
En su debut como diputado nacional, el sacerdote Juan Carlos Molina, de Unión por la Patria, calificó la iniciativa del oficialismo de “caranchero” y “oportunista”.

