El Gobierno nacional celebró un nuevo logro en el ámbito legislativo al conseguir la media sanción de la reforma laboral, que obtuvo el respaldo el pasado miércoles tras una extensa sesión. Sin embargo, esta victoria llegó acompañada de modificaciones significativas al texto original. Fuentes oficiales revelaron que estos cambios se habían contemplado desde el inicio y fueron aprobados por la mesa política que coordina el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en representación del presidente Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
A pesar de que en la Casa Rosada atribuyen el éxito a la mesa política en su totalidad, no faltaron los festejos previos a la votación del miércoles. Sin embargo, también admiten que hubo disidencias durante las negociaciones, las cuales requirieron la intervención del ministro coordinador en representación de los Milei. En el ámbito discursivo, algunos miembros libertarios que decidieron romper con el hermetismo del núcleo duro que se reúne semanalmente en Casa Rosada expresaron su resistencia a ceder ante las demandas de los gobernadores y legisladores aliados.
Las pocas voces que se animaron a sugerir cambios lo hicieron con la condición de que no alteraran el espíritu de la reforma, que busca fomentar la creación de empleo. “Hay algunas formulaciones que sabíamos que podíamos modificar de antemano”, afirmó un funcionario al tanto de la situación.
Una vez más, el ministro de Economía, Luis Caputo, vio frustrados sus planes de avanzar con la sanción del capítulo tributario, el cual fue fuertemente rechazado por los gobernadores que cuestionaban la reducción del Impuesto a las Ganancias, argumentando que afectaría negativamente la recaudación provincial. Este escenario recuerda lo sucedido en diciembre, cuando la Cámara de Diputados excluyó el capítulo XI, que contemplaba la derogación de las leyes de Emergencia Pediátrica y de Financiamiento Universitario, entre otros puntos. A pesar de contar con el respaldo del mandatario, el tratamiento de este capítulo enfrentó advertencias de legisladores como Patricia Bullrich y Martín Menem.
Uno de los funcionarios más inflexibles en cuanto a los puntos del proyecto fue su redactor, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien abogó por flexibilizar aún más las condiciones laborales. Aunque se mostró triunfante en las redes sociales tras la media sanción, sus propuestas originales sufrieron diversas modificaciones a instancias de los aliados.
Después de quince horas de intenso debate y con el apoyo del PRO y la Unión Cívica Radical, Bullrich cerró la jornada con la media sanción de una ley que autoriza únicamente a las entidades bancarias a pagar los sueldos, mantiene las cuotas solidarias y elimina la reducción en las contribuciones patronales para las obras sociales, entre otros cambios.
Con aires de triunfo, este jueves la Cámara Baja abordaba la Ley Penal Juvenil, a la espera de que la vicepresidenta Victoria Villarruel remita el proyecto a Diputados. De esta manera, la administración libertaria pretende dictaminar el 18 de febrero y sesionar el 25, lo que obligaría al presidente Javier Milei a emitir un decreto para extender las sesiones extraordinarias hasta el 28 de febrero. Como dice el refrán, “equipo que gana no se toca”, y se prevé la presencia del ministro del Interior, Diego Santilli; el armador del interior, Eduardo “Lule” Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

