En el marco de la última semana de sesiones extraordinarias, el presidente Javier Milei se encuentra al mando de la mesa política, supervisando el avance de los proyectos que presentó en febrero. En este contexto, se encuentra redactando su discurso para la apertura del período ordinario ante la Asamblea Legislativa. Según fuentes cercanas, se anticipa que su exposición será de carácter ambicioso, abarcando más de 40 reformas que impactarán en los ministerios que conforman la estructura del Gobierno.
Con los detalles aún bajo reserva, el mandatario tiene la intención de revelar los próximos pasos de su hoja de ruta, la cual promete ser un “año reformista”, tal como lo han declarado los miembros de su gabinete. En su discurso, Milei también describirá las normativas que impulsó durante los últimos dos años de su gestión. Una fuente de alto nivel en el despacho presidencial comentó: “La idea es ser muy ambicioso en la cantidad de reformas que tratemos, será igual que en los últimos dos años”.
La apertura de sesiones ordinarias está programada para este domingo 1° de marzo, a las 21 horas, en el recinto de la Cámara de Diputados. Este evento contará con la presencia de gobernadores, miembros de la Corte Suprema, legisladores, expresidentes, diplomáticos y militares. El presidente disertará en horario de primetime y su discurso será transmitido por cadena nacional, al igual que en las dos ocasiones anteriores desde el inicio de su gestión.
El oficialismo se presenta ante el inicio formal del año legislativo con una clara ventaja. Se espera que logre la sanción de la reforma laboral y de la Ley Penal Juvenil, que se suman al ya aprobado Presupuesto 2026 y a la Ley de Inocencia Fiscal. Además, el oficialismo se beneficia de la fragmentación del peronismo, lo que le otorga un escenario favorable para avanzar en su agenda.
A pesar de las directrices del bloque de Unión por la Patria, varios gobernadores, como Gustavo Sáenz de Salta, Raúl Jalil de Catamarca y Osvaldo Jaldo de Tucumán, han demostrado apoyo a La Libertad Avanza en el Congreso, facilitando así los planes del Ejecutivo. Con la bancada desmembrada en ambas cámaras, los libertarios buscan seguir fragmentando a la oposición, con el objetivo de sumar más respaldos y reducir su capacidad de resistencia.

