En una acción contundente, el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevó a cabo una operación en el Caribe en la madrugada de este jueves. Durante esta intervención, infantes de marina y marineros estadounidenses lograron detener al petrolero Verónica sin que se registraran incidentes.
Según declaraciones de las autoridades, el Verónica estaba desafiando la cuarentena impuesta por el presidente Trump para los buques que han sido sancionados en la región. Este operativo se enmarca dentro de las acciones más amplias de la administración estadounidense para controlar el flujo de petróleo proveniente de Venezuela.
El Comando Sur dejó en claro que “el único petróleo que saldrá de Venezuela será el que se coordine de forma adecuada y legal”, enfatizando la importancia de seguir las normativas establecidas. Este mensaje resuena con la estrategia de presión ejercida por Estados Unidos sobre el régimen de Nicolás Maduro, buscando limitar su capacidad de exportar recursos energéticos.
La operación se realiza en un contexto de creciente tensión en la región, donde el tráfico marítimo se convierte en un punto crítico para las políticas de sanciones y control. Las autoridades estadounidenses continúan vigilando de cerca las actividades de los buques que intentan eludir las restricciones impuestas, reafirmando su compromiso de mantener el orden y la legalidad en el comercio de petróleo.

