En el marco de la discusión en la Cámara de Diputados, el legislador de Unión por la Patria, Juan Marino, afirmó que "ninguna ley podrá frenar la lucha de los trabajadores". Durante una cuestión de privilegio, Marino criticó la reforma laboral propuesta por el Gobierno, tildándola de "ley anti laboral" y "anticonstitucional". Aseguró que tras la aprobación de esta reforma, los trabajadores se movilizarán en cada lugar donde se intente implementar. "A los trabajadores no les importan esos artículos que buscan eliminar el derecho a la huelga", enfatizó.
Marino sostuvo que ninguna reforma laboral "detendrá el proceso de lucha de clases" y reafirmó su compromiso de apoyar esta lucha, buscando generar una expresión política que permita construir una nueva mayoría que reemplace al actual gobierno y ponga fin a lo que calificó como un "genocidio industrial". Enérgico, concluyó su discurso con un grito de apoyo a la lucha de Fate y a la lucha popular, descalificando la reforma laboral.
En la misma línea, el diputado del Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, se pronunció en contra de la reforma laboral, argumentando que el oficialismo busca "fortalecer la dictadura patronal". Del Caño consideró que la mayoría de la población rechaza esta reforma al conocer su contenido. Criticó que la reforma elimina derechos como las vacaciones y las horas extra, además de prohibir asambleas en los lugares de trabajo. "Los trabajadores de Fate, por ejemplo, están buscando comida en la basura y esta reforma no les ofrece solución alguna", afirmó.
El legislador del PTS denunció que estas leyes han fracasado en crear empleo formal, y, por el contrario, han contribuido a la precariedad laboral de millones de trabajadores que deben trabajar más horas para subsistir. "Este gobierno está lleno de estafadores y cómplices que facilitan la aprobación de esta ley esclavista", disparó, advirtiendo que no se permitirán abusos.
Desde el bloque de la Libertad Avanza, el diputado Carlos Zapata se quejó de la oposición, que protestó tras la aprobación del plan laboral, afirmando que en "mandrilandia no se respeta el reglamento". Esta declaración se produjo en medio de un escándalo por el método de votación utilizado, que fue cuestionado por varios legisladores de la oposición.
La sesión en la Cámara de Diputados se tornó caótica, con el presidente del cuerpo, Martín Menem, defendiendo la votación y afirmando que más de 140 diputados habían votado a favor de la reforma. La oposición, sin embargo, no se quedó callada y varios diputados se manifestaron en contra de lo que consideraron un procedimiento irregular.
Por su parte, la diputada Cecilia Moreau criticó severamente a Menem, acusándolo de querer pasar por alto el proceso de reconsideración de la moción. En un tono desafiante, le dijo que "está pasándose de vivo" y exigió que se respetara el procedimiento parlamentario. A pesar de sus esfuerzos, la moción de reconsideración no logró el apoyo necesario y fue rechazada.
Mientras tanto, la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos anunció un cese de actividades en todos los puertos del país en señal de protesta contra la reforma laboral. El paro, que se lleva a cabo en los puertos de carga general, cerealeros y de pesca, se alinea con las acciones de la CGT y busca visibilizar el rechazo a la reforma.
El ministro del Interior, Diego Santilli, defendió la reforma como una "ley fundamental que representa el espíritu del Presidente" y confirmó su presencia en el Congreso para el debate. En este contexto, el diputado Pablo Yedlin solicitó la eliminación del Estatuto del Periodista del proyecto, argumentando que no era relevante para la discusión central.
La diputada Romina Del Plá también se manifestó, señalando que la lucha de Fate simboliza el ataque a la clase trabajadora que representa el proyecto de Modernización Laboral. Del Plá exigió la retirada de la Gendarmería de la fábrica y criticó la propuesta por ser contraria a la generación de empleo.
Finalmente, la diputada Marina Salzmann destacó que el proyecto no contempla la actualización de los días de licencia por paternidad, señalando que Argentina está muy atrasada en este aspecto y que los trabajadores de aplicaciones no están incluidos dentro de un marco laboral adecuado.

