La Cámara Federal de Casación Penal tomó una decisión contundente este lunes al rechazar el planteo presentado por los hermanos Kovalivker, lo que permite que la causa por corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) avance sin obstáculos. La Sala II, compuesta por los jueces Guillermo J. Yacobucci, Ángela E. Ledesma y Alejandro W. Slokar, declaró inadmisible el recurso de queja que había sido interpuesto por la defensa de Jonathan, Emmanuel y Eduardo Kovalivker, quienes son propietarios de la Droguería Suizo Argentina.
Con esta resolución, se ratificó lo actuado por el juez y el fiscal de primera instancia, lo que habilita la continuación de la investigación sobre las irregularidades en la adquisición de medicamentos destinados a personas con discapacidad por parte del Estado. Según el expediente, la pesquisa se centra en una organización delictiva que involucra a funcionarios públicos y empresarios del sector farmacéutico, quienes, a través de licitaciones manipuladas y desvío de fondos, habrían sustraído sumas millonarias entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, perjudicando tanto al erario como a sectores vulnerables sin cobertura médica.
Fuentes cercanas al caso informaron que entre las pruebas recabadas se encuentran mensajes intercambiados entre los imputados, donde se mencionan despidos promovidos desde la Droguería Suizo Argentina. Además, se hace referencia a tener “gente con la bandera correcta”, acompañada de un emoji que alude a la bandera suiza.
El caso de Jonathan Kovalivker es particularmente llamativo, ya que estuvo prófugo durante cuatro días antes de entregarse a las autoridades con un celular que había sido formateado de fábrica. Mientras tanto, su hermano Emmanuel fue detenido en Nordelta con una suma considerable de dinero: 266.000 dólares en sobres y 7 millones de pesos en efectivo. En el allanamiento realizado en la vivienda de Jonathan, la caja fuerte apareció abierta y vacía, lo que genera aún más sospechas sobre la actividad delictiva de la familia.
Los allanamientos también revelaron el estilo de vida ostentoso de los Kovalivker, que se traduce en una colección de más de 15 autos deportivos, incluyendo modelos de alta gama de Ferrari y Porsche. Jonathan, quien se desempeña como piloto amateur en la categoría Porsche GT3 Cup Trophy, posee vehículos como el 911 GT3 RS y el GT2 RS. Por su parte, su padre Eduardo es dueño de una Ferrari 275 GTB de 1965, lo que pone de manifiesto el contraste entre su riqueza y la situación de los sectores a los que deberían asistir a través de su negocio.

