El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia a Irán, prometiendo "muerte, fuego y furia" en respuesta a un informe de la Guardia Revolucionaria. "Muerte, fuego y furia se abatirían sobre ellos, pero espero y rezo que eso no suceda", afirmó Trump tras enterarse de que un petrolero fue atacado en el estrecho de Ormuz durante el fin de semana.
Según el comunicado emitido por la Guardia Revolucionaria iraní, el paso marítimo se encontraría cerrado al tráfico como consecuencia de la escalada del conflicto. El Estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el Océano Índico, es considerado un punto crítico para el comercio energético global, lo que generó preocupación entre líderes internacionales como Emmanuel Macron y Vladímir Putin, quienes reaccionaron alarmados ante la posibilidad de una interrupción en el tránsito de petróleo.
Trump no dudó en expresar su indignación ante la situación y utilizó su red social para detallar su postura. En un mensaje contundente, anunció que su ofensiva sería "20 veces más fuerte" si Irán interrumpía el flujo de petróleo en el estrecho. "Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, será golpeado por Estados Unidos VEINTE VECES MÁS FUERTE de lo que ha sido hasta ahora", escribió Trump en Truth Social.
Además, el presidente estadounidense especificó que se eliminarían objetivos que resultarían fácilmente destructibles, lo que complicaría enormemente la capacidad de Irán para recuperarse como nación. Esta declaración refleja su preocupación no solo por la seguridad de las rutas de petróleo, sino también por la inestabilidad que podría generar en los mercados internacionales.
La situación en el Estrecho de Ormuz es crítica, ya que es uno de los corredores más importantes para el transporte de petróleo a nivel mundial. La reacción de Trump se da en un contexto de creciente tensión en la región, donde cualquier alteración en el tránsito puede tener repercusiones significativas en la economía global.

