Irán se prepara para "aplastar por la fuerza las bases del enemigo", así lo afirmó el presidente Masoud Pezeshkian durante un mensaje televisado que fue difundido por la cadena estatal. En su discurso, el mandatario subrayó que las fuerzas armadas de la nación actuarán "con poder", reafirmando que, como ha sido la norma en el pasado, "frustrarán a los enemigos" en medio de la crisis provocada por el asesinato del líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí.
Pezeshkian, en su alocución, confirmó oficialmente que el consejo de liderazgo interino, del cual él mismo es parte, "ha comenzado su labor" para asegurar la continuidad del régimen. Alireza Arafi, un destacado ayatollah, fue nombrado para formar parte de este consejo tras la muerte de Jameneí. La creación de este órgano provisional busca enviar un mensaje claro de cohesión interna y fortaleza militar, especialmente en un momento crítico tras la vacante del mando supremo.
El presidente enfatizó: “Continuaremos con todas nuestras fuerzas por el camino marcado por el imán Khamenei”, estableciendo un vínculo entre la gestión del nuevo triunvirato y el legado del fundador de la República Islámica. Con el inicio de estas actividades administrativas y de seguridad, el consejo asumió el liderazgo del país mientras se espera que la Asamblea de Expertos defina la sucesión permanente en Teherán.
En este contexto, el Consejo de Cooperación del Golfo busca una respuesta unificada ante la creciente ofensiva iraní. La situación se torna cada vez más tensa, y las acciones del nuevo consejo serán observadas de cerca tanto a nivel interno como internacional.

