Irán intensificó su ofensiva militar este domingo, lanzando una nueva serie de misiles dirigidos hacia el corazón de Israel y Emiratos Árabes Unidos. Los ataques impactaron en Tel Aviv y Abu Dabi, en el contexto de la creciente tensión entre Teherán y los aliados estadounidenses en el Medio Oriente.
Testigos y periodistas en la zona reportaron al menos diez explosiones en Tel Aviv, tras la detección de misiles lanzados desde territorio iraní. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) activaron de inmediato sus sistemas de defensa aérea para interceptar los proyectiles que amenazaban su territorio. En un comunicado oficial, las FDI confirmaron: "El ejército israelí identificó recientemente misiles lanzados por Irán hacia territorio israelí. Los sistemas de defensa aérea se activaron de inmediato".
Las explosiones resonaron en varios puntos del centro de Tel Aviv, donde las sirenas antiaéreas obligaron a la población a buscar refugio ante la inminente posibilidad de nuevos ataques. Durante la crisis, el portavoz militar israelí, teniente coronel Nadav Shoshani, declaró que la capacidad ofensiva de Irán se había debilitado considerablemente. "El poder de fuego de Irán ha disminuido drásticamente en toda la región, no solo contra Israel", afirmó en una conferencia de prensa.
En un desarrollo paralelo, también se registraron explosiones en Abu Dabi, la capital de Emiratos Árabes Unidos, donde testigos confirmaron el impacto de los misiles. Estos ataques se enmarcan dentro de la ofensiva de Teherán contra los aliados de Estados Unidos en la región, que ya lleva más de una semana de bombardeos, misiles y drones dirigidos a diversos objetivos.
Tanto Abu Dabi como Dubái han sido blanco de ataques regulares desde que comenzó la represalia iraní, en respuesta a la guerra aérea emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán. En medio de esta escalada, Emiratos Árabes Unidos llevó a cabo su primer ataque directo contra Irán, impactando una planta desalinizadora. Fuentes israelíes describieron esta acción como una advertencia estratégica a Teherán.
Además, se confirmó que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente emiratí, Mohamed bin Zayed, mantuvieron un contacto directo para coordinar respuestas ante la agresión iraní. El Ministerio de Defensa de Emiratos Árabes Unidos declaró el estado de alerta máxima, asegurando que el país está listo para responder con firmeza y garantizar su soberanía y estabilidad frente a los ataques.

