El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este miércoles que un torpedo lanzado por fuerzas estadounidenses hundió un buque de guerra iraní en aguas internacionales. Esta información fue confirmada por diversos medios, incluyendo Bloomberg y la agencia de noticias Associated Press, que ampliaron un reporte de Xinhua, el cual indicaba que la fragata iraní IRIS Dena sufrió un ataque submarino frente a la costa de Sri Lanka.
Según fuentes de la armada esrilanquesa, citadas por Xinhua, el ataque dejó un saldo trágico de al menos 100 muertos. Los informes locales detallan que alrededor de 180 personas se encontraban a bordo de la fragata en el momento del incidente. Ante esta situación, la Armada de Sri Lanka activó de inmediato las operaciones de rescate tras recibir una llamada de socorro que alertaba sobre el hundimiento del buque.
Hasta el momento, se han logrado rescatar a 35 personas, quienes fueron trasladadas al Hospital Universitario Karapitiya en la ciudad sureña de Galle. El ministro de Relaciones Exteriores, Vijitha Herath, confirmó que el hundimiento se produjo fuera de las aguas territoriales de Sri Lanka, lo que añade un contexto complicado a este suceso que ya genera repercusiones a nivel internacional.
La situación se torna aún más delicada dado el trasfondo de tensiones geopolíticas en la región, donde las acciones militares de un país pueden desencadenar una serie de reacciones en cadena. Este incidente podría intensificar las fricciones entre Estados Unidos e Irán, y la comunidad internacional estará atenta a los próximos pasos que se tomen en este conflicto.

