Un bombardeo israelí dirigido a una escuela de niñas en Minab, en la provincia de Hormozgan, resultó en la trágica muerte de al menos 53 estudiantes y dejó a 63 heridas. Este ataque se consolidó como uno de los episodios más dolorosos de la ofensiva conjunta que Israel y Estados Unidos lanzaron en la madrugada de este sábado.
El gobernador provincial, Mohamad Radmehr, confirmó que la escuela primaria "Shajareh Tayyebeh" fue impactada directamente por un proyectil en plena jornada escolar, cuando alrededor de 170 alumnas se encontraban en el interior del establecimiento. Este ataque, según declaraciones del funcionario a la agencia IRNA, se enmarca en una serie de bombardeos que han sacudido la ciudad de Minab, generando una respuesta angustiante de los equipos de rescate que trabajan entre los escombros para atender a las víctimas.
El vicegobernador, Ahmad Nafisi, corroboró la magnitud de esta masacre en una región donde la ayuda humanitaria se desarrolla en un clima de alta tensión. La incursión militar, que el presidente Donald Trump justificó como un intento de "eliminar amenazas inminentes" del régimen iraní, provocó una rápida reacción de las Fuerzas Armadas de Irán, que lanzaron ataques masivos en represalia utilizando misiles balísticos y drones contra bases estadounidenses en la zona.
La situación de inestabilidad ha llevado a la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, a justificar la evacuación del personal no esencial del bloque, argumentando que "los recientes acontecimientos en Medio Oriente son peligrosos". Este clima de hostilidades aéreas ha resultado en el cierre de espacios aéreos y la cancelación de numerosos vuelos de aerolíneas internacionales como Lufthansa, Air France y Turkish Airlines.
En este contexto, Teherán advirtió que considerará como objetivos militares todas las instalaciones norteamericanas en su territorio regional, intensificando aún más la tensión en la zona.

