Con la llegada del Super Bowl LX este domingo, los empresarios en Estados Unidos se preparan para enfrentar el fenómeno conocido como "Super Sick Monday". Este evento de ausentismo masivo, que se espera que rompa todos los récords, podría costar al mercado laboral una suma exorbitante. Según datos de la encuesta anual de UKG, se estima que aproximadamente 26,2 millones de empleados no se presentarán a sus trabajos el lunes 9 de febrero, tras el enfrentamiento entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks.
La cifra proyectada supera significativamente el récord anterior de 22,6 millones de trabajadores que se reportaron enfermos en 2025. Las pérdidas económicas son alarmantes: la combinación de ausencias y bajo rendimiento podría traducirse en un impacto negativo superior a 5.200 millones de dólares en productividad. Además, se prevé que cerca de 4,9 millones de empleados lleguen tarde a sus puestos sin previo aviso, lo que agravará la situación en las oficinas.
Julie Develin, socia sénior de Human Insights en UKG, comentó: "No estamos defendiendo que sea un día festivo, pero mucha gente lo trata como tal". Este comportamiento cultural se ha arraigado en la sociedad, convirtiendo al día posterior al Super Bowl en un fenómeno de ausentismo.
Un informe adicional de Workday reveló que el 48% de los trabajadores probablemente disminuirá su actividad o evitará trabajar al día siguiente del partido. Las razones más citadas incluyen la falta de sueño, la baja motivación y la resaca tras un evento que el año pasado atrajo a 127,7 millones de espectadores.
El Super Bowl LX se llevará a cabo en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, y enfrentará nuevamente a los New England Patriots contra los Seattle Seahawks, reviviendo la final del Super Bowl 49. Durante el espectáculo de medio tiempo, Bad Bunny encabezará el show, acompañado por Green Day y otros artistas, en un evento que comenzará alrededor de las 22:00 horas (hora argentina).

