La economía argentina se encuentra en un momento crucial, con la posibilidad de alcanzar un crecimiento sostenido durante dos años consecutivos, algo que no se observa desde 2010-2011. La mayoría de las consultoras, junto con el gobierno y organismos internacionales, coinciden en que para el año 2026 se espera un segundo año de expansión económica.
El rango de mejora varía entre las distintas entidades, pero todos coinciden en que Argentina podría poner fin a 15 años de fluctuaciones que afectaron tanto la generación de empleo como la calidad de vida de los ciudadanos. Un informe de la consultora INVECQ, al que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, indica que 2025 cerraría con un crecimiento cercano al 4,0%, actuando como un rebote tras la contracción de -1,3% que se registró en 2024.
Sin embargo, el mismo informe advierte que este año dejaría un arrastre estadístico casi nulo, alrededor del 0,1%, lo que lleva a proyectar para 2026 una expansión del nivel de actividad de aproximadamente 2%. Aunque se trata de un crecimiento moderado, representa un avance significativo, marcando dos años consecutivos de crecimiento, algo inédito desde 2010-2011, si se excluye el rebote pospandemia de 2021-2022.
Esta estimación de INVECQ se sitúa por debajo de las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publicó recientemente el Banco Central, donde la opinión de 40 analistas sugiere que la tasa de crecimiento para 2026 alcanzará el 3,5%.
Si estas perspectivas se consolidan, el presidente Javier Milei comenzaría el año electoral en busca de su reelección con un panorama inédito para la política argentina, lo que sin duda influiría de manera decisiva en el resultado electoral. Sin embargo, será fundamental analizar si esta mejora económica se concentrará en ciertos sectores o si, por el contrario, logrará extenderse a un mayor número de actividades y a todo el país.

