El presidente de la Cámara de Comercio (CAC), Mario Grinman, lanzó un fuerte mensaje sobre el impacto que tendrán los cambios en la política económica en el país. Reconoció que algunos sectores enfrentarán dificultades severas, lo que inevitablemente resultará en el cierre de empresas y la pérdida de empleos. "Algunos vamos a quedar en el camino, pero es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal", expresó con claridad.
Grinman se refirió a la falta de cifras precisas sobre la situación actual, señalando que muchos negocios pequeños, que son manejados por sus propios dueños, cierran sin previo aviso. "No existen cifras exactas, porque ni siquiera los organismos lo pueden tener, porque muchas empresas cierran sin avisar", aclaró. Sin embargo, destacó que en el sector comercio, que sí se mide, no se ha registrado un despido significativo de personal. "Entre las altas y bajas de personal, no hay caída; eso se mantiene estable, pero seguramente hay sectores que cierran", indicó.
A pesar de este panorama desalentador, Grinman aseguró que están dispuestos a respaldar las nuevas políticas económicas, ya que consideran que es el camino correcto a seguir. El dirigente formó parte de la reciente reunión del Grupo de los 6 con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, donde se discutieron las estrategias del gobierno. En sus declaraciones posteriores, reveló que Adorni dio indicios sobre cómo se implementará el plan de gobierno, asegurando que el modelo no está orientado a resolver problemas en sectores específicos, sino que busca una solución integral.
El presidente de la CAC subrayó la necesidad de un enfoque general, afirmando: "No se puede ir con parches para un sector sí y para el otro no. Y nosotros coincidimos, a pesar de que conocemos la realidad de nuestro sector". Grinman también comentó que su sector no atraviesa un buen momento debido a la disminución del consumo, y aprovechó para criticar las políticas económicas anteriores. "En 2023 había anabólicos, que era el plan Platita. Todos sabíamos que eso era la isla de la fantasía, que no podía durar, y ahora todo eso dejó remesones", lamentó.
El empresario describió un estado de amesetamiento en la economía, señalando que antes el consumo era dinámico, ya que la gente sentía que el dinero en el bolsillo "le quemaba" y buscaba gastarlo rápidamente. "Hoy eso no sucede; los precios están estables y, es cierto, el consumo ha mermado, pero las expectativas, de a poquito, sabemos que esto va a funcionar", agregó con un tono esperanzador.
Grinman también hizo hincapié en la elevada carga tributaria que enfrenta Argentina, afirmando que no es sencillo reducirla, ya que el gobierno tiene limitaciones para disminuir el gasto público. "El ochenta por ciento del gasto público son cuestiones sociales: jubilados, seguridad, salud, educación; eso ya no se puede tocar más", explicó, dejando en claro las dificultades que enfrentará el gobierno en su intento de equilibrar las cuentas públicas.

