La apertura comercial en el sector textil provocó un desplome de precios en el mercado interno, aunque la reactivación del consumo sigue siendo esquiva. Un informe de la Fundación Pro Tejer revela que el precio de la ropa y la tela importada se redujo un 25% en dólares durante el último año, en un contexto donde la demanda se desmorona debido a la pérdida del poder adquisitivo.
Según datos obtenidos, el análisis correspondiente al período de enero a octubre de 2025 muestra una combinación devastadora para la industria local: un aumento exponencial de las compras al exterior y una caída drástica de los precios unitarios. Esta situación se caracteriza por una invasión de productos y una abrupta caída de precios.
Luciano Galfione, presidente de la entidad, argumentó que la eliminación de los "valores criterio" en la Aduana dejó al mercado sin precios de referencia, facilitando el ingreso de mercadería a precios de remate, especialmente desde China. Los datos del informe son contundentes respecto al fenómeno importador entre 2024 y 2025: en el caso de la ropa terminada, el volumen importado creció un 166%, alcanzando las 32.324 toneladas, mientras que el precio promedio por tonelada bajó un 24%, pasando de u$s 23.463 a u$s 17.850.
En el segmento de confecciones, las cantidades aumentaron un 217%, con una disminución del 26% en el valor por tonelada. Los tejidos de punto también reflejaron un aumento significativo, disparándose de 39.000 a casi 95.000 toneladas, con un precio que se redujo en un 27%.
Galfione también criticó las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, y del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quienes habían minimizado el impacto de las importaciones en el empleo local y cuestionado los precios de la ropa argentina. "Los sectores productivos no son de interés para esta administración. Las autoridades no han mencionado casi nunca la palabra industria y solo han dicho que se adapten o que mueran", sentenció el empresario textil.
Para ilustrar la situación, el informe cita datos del IARAF sobre precios relativos. Usando como base 100 el año 2017, el rubro "Prendas de Vestir y Calzado" se ubicó en 83,1 en diciembre pasado, lo que indica una caída real del 16,9%. En contraste, otros sectores han ganado terreno frente a la inflación: los restaurantes y hoteles crecieron un 24% y los alimentos y bebidas un 10,1% en el mismo período.

