En enero, el costo de la canasta de alimentos y bebidas para una familia tipo evidenció una diferencia alarmante de más de $113.000 entre la provincia más cara y la más económica del país, según el reciente informe del "Changuito Federal" elaborado por la consultora Analytica. Este análisis, que se basa en precios online de productos de primera marca para asegurar la comparabilidad, coloca a la Patagonia como la región con los precios más elevados, mientras que el Noreste (NEA) y el Noroeste (NOA) se destacan por tener los precios nominales más bajos.
Durante el primer mes del año, Chubut y Entre Ríos se posicionaron como las provincias con el mayor incremento en los precios de los productos, alcanzando un aumento del 3%. En contraste, Catamarca reportó el incremento más bajo, con apenas un 0,9%, y provincias como Misiones y San Juan incluso registraron ligeras caídas en el costo total de la canasta en comparación con diciembre.
En términos absolutos, Santa Cruz se consolidó como la provincia más costosa para abastecerse, con un valor mensual de $911.587. El ranking de las provincias más caras es dominado completamente por la región patagónica: Santa Cruz: $911.587, Chubut: $903.640, Tierra del Fuego: $891.399, Río Negro: $887.034, Neuquén: $867.078. Por otro lado, Misiones se destacó con el "changuito" más económico, alcanzando los $798.252, seguido por La Rioja con $807.716 y Chaco con $808.958.
El informe también subrayó la importancia del "changuito" en relación a los ingresos familiares. A pesar de que los precios en la Patagonia son considerablemente más altos, el impacto en el presupuesto familiar resulta menor gracias a los niveles salariales de la región. Santa Cruz lidera el ranking de canastas más costosas y ocupa el segundo lugar en remuneraciones privadas, solo detrás de Neuquén. En este contexto, una familia en la Patagonia destina, en promedio, el 15,7% de la suma de dos salarios privados registrados para poder cubrir esta canasta.
En contraposición, en el Norte del país, aunque los precios son más bajos, el costo de los alimentos representa un 29,7% de los ingresos familiares. Esto implica que una familia en el NOA/NEA debe destinar casi el doble de su esfuerzo salarial para adquirir los mismos productos que una familia en el Sur.
Entre los productos que más aumentaron se encuentra el aceite de girasol, que mostró incrementos que oscilaron entre el 3% y el 5% en la mayoría de las provincias. Un panorama similar se observó con las hamburguesas, cuyas tarifas subieron entre el 4% y el 7% en todo el país. Las salchichas también registraron aumentos de entre el 2% y el 4%.
Por otro lado, el precio de la docena de huevos se mantuvo sin cambios en la mayoría de las jurisdicciones, siendo la Ciudad de Buenos Aires la excepción, donde el valor presentó una baja del 1,3%.

