El consumo de carnes en Argentina experimentó un aumento cercano al 4% durante el año 2025, destacándose especialmente la carne aviar y porcina debido al incremento en los precios de la carne vacuna, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.
La Dirección Nacional de Producción Ganadera informó que el consumo total de carnes creció un 3,85% interanual, alcanzando niveles récord en la serie de 2020 a 2025. Esto se tradujo en un aumento del consumo per cápita, que pasó de 112,16 kg en 2024 a 116,4 kg en 2025.
Las tres categorías principales de carne mostraron un crecimiento significativo: la carne bovina aumentó de 48,49 kg en 2024 a 49,92 kg en 2025, lo que representa un 2,94% de incremento. La carne porcina tuvo un aumento considerable, pasando de 17,42 kg a 18,89 kg per cápita, marcando un 8,44% de crecimiento. Por su parte, la carne aviar creció de 46,25 kg a 47,68 kg, lo que equivale a un 3,07%.
Desde el sector ganadero resaltaron que estos resultados evidencian una mayor diversificación en la ingesta de proteínas animales. El consumo de carne porcina (+1,47 kg) y aviar (+1,42 kg) se posicionó como los principales impulsores del crecimiento total en el consumo de carnes, consolidando una tendencia que se ha mantenido en los últimos años.
Además, subrayaron que estos datos reflejan el esfuerzo realizado para fortalecer la producción, mejorar la competitividad y asegurar que la población tenga acceso a alimentos de calidad nutricional.
El aumento en el consumo de carne porcina y aviar se relaciona directamente con el notable incremento en los precios de la carne vacuna, lo que ha llevado a los consumidores a optar por alternativas más accesibles. Durante 2025, el sector de carnes y derivados reportó un aumento promedio de los cortes vacunos, con un incremento del 68,6% interanual en diciembre pasado, según el INDEC.
En detalle, los cortes vacunos que más aumentaron fueron: cuadril (72,6%), paleta (71,2%), nalga (69,7%), asado (69,4%) y carne picada común (59,9%). En comparación, la caja de cuatro hamburguesas congeladas experimentó un incremento del 45,9% en relación a diciembre de 2024.
En contraste, el precio del pollo entero solo aumentó un 19,2% entre finales de 2024 y finales de 2025, lo que representa un incremento considerablemente menor que el de los cortes vacunos en el mismo período.
Además, el aumento en el rubro de carnes y derivados duplica la variación interanual del índice general de inflación, que subió un 31,7% durante el año, mientras que el capítulo de alimentos mostró un incremento del 33,1% anual.

